lunes, 25 de mayo de 2009

1984

Es la historia de una niña, que jugando a las casitas, se fumó su libertad y quemó sus fantasías. 17 nada más y un chico que menos mal que la quería. Un regalo equivocado, un castigo bienvenido, llegas unos años antes de lo que habíamos previsto. Lo primero que sea Cristina o Carlos, lo segundo que un buen día se me ocurrió, invitarte a jugar a las casitas debajo del edredón. Y perdieron tantos años, de salidas, borracheras, fiestas, bailes, discotecas que se yo. Y olvidaron tantos años de ilusiones, esta si que tiene un rombo esta no. Pero aunque parezca raro, siguen jugando juntos, los dos.

Aquella niña fue creciendo, a pasos de mayor, aparcó sus tonterías en cajas de cartón, fue en 1984 cuando ella y él cambiaron de afición, chiquilladas de menos de 20 años, por un niño cabezón. Y perdieron tantos años, de salidas, borracheras, fiestas, bailes, discotecas que se yo. Y olvidaron tantos años de ilusiones, esta si que tiene un rombo esta no. Pero aunque parezca raro, siguen jugando juntos, los dos.

4 comentarios:

tututu dijo...

me encanta esto:
17 nada más y un chico que menos mal que la quería.

Bally y.. dijo...

amo esta canción por encima
de todo!! :)
que sepas q en cuanto me digas
q tienes carné te haré un cd
chuli chuli para el coche!
y esta canción estará dentro sisi!

Fractured hand. dijo...

Porque pasaron de las borracheras y todo lo que perdieron; para ellos era más importante jugar bajo el adredón...
Ah, ¡y cuidado!Cuidado con la cajita de cartón.

tututu dijo...

ahora cada vez que miro el móvil me acuerdo de ti y tu possit de sonríe =)